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Aikidō, el arte de convertir la fuerza de tu enemigo en Tu fuerza

¿Sabes que el arte marcial de aikidō sólo tiene 100 años? ¿Cuál es su secreto, qué le hace tan especial que atrae más y más alumnos cada año? Estás a punto de saberlo:

Qué es aikidō y qué hace que sea único

tecnicas de aikidoEl aikidō es un arte marcial japonés que se nutre de la fuerza de tu oponente y la convierte en TU fuerza.

Los alumnos que practican aikidō  no sólo aprenden autodefensa, pero también -¡o sobre todo!- la coordinación, ganan fuerza física y mejoran las técnicas de concentración.

El entrenamiento en el dojo (escuela, sala de entrenamiento) tiene sus rituales.

Según la tradición, cada parte de la alfombra o colchoneta tiene su nombre y su propósito.

Los estudiantes aprenden a respetar al profesor, llamado sensei, y a los demás alumnos. Todo en respetuoso silencio y absoluta serenidad.

¿Es aikidō el arte marcial para ti?

Párate y piensa durante un momento:

  • Si quieres aprender autodefensa para ganar seguridad, no para participar en trifulcas callejeras.
  • Si buscas cuidar tu cuerpo de manera original y completa.
  • Si necesitas parar tu mente acelerada, relajarte, y poder volver a concentrarte en tu vida.

Entonces, la respuestas es SÍ, has encontrado lo que buscabas, has encontrado aikidō.

Aikidō aumenta la autoestima, enseña regularidad, responsabilidad por otras personas (los alumnos deben cuidarse mutuamente por su seguridad).

Trabajar en parejas hace que incluso los niños tengan que cooperar. El aikidō se convierte en una pasión y un factor que integra a personas de todas las edades.

Es por eso que el aikidō es un arte marcial para todos: mujeres, hombres y niños, sin límite de edad.

Cómo se entrena aikidō

El entrenamiento de aikidō consiste en ejercicios de fuerza y ​​estiramientos, técnicas de lucha en pareja, en grupo o individuales, así como técnicas de uso de armas tradicionales japonesas (tales como jō y bokken).

Los ejercicios y las técnicas se llevan a cabo bajo la atenta mirada del sensei que verifica constantemente la exactitud de los movimientos durante el entrenamiento.

El rasgo más importante de este arte marcial es que no incita a la agresión ni a la violencia.

Los ejercicios mejoran la agilidad, la coordinación y la visión espacial. La práctica de las técnicas de caída desarrolla el hábito de caer de manera segura.

Habilidad especialmente importante para niños, ya que estos conocimientos aumentan significativamente la seguridad en la vida cotidiana, por ejemplo, durante una caída, resbalones, vuelcos en bicicleta.

Aikidō es el arte de defensa personal, pero sobre todo el modo de vida y de cuidar tu mente y tu cuerpo y mantenerlo en forma.

Además de las técnicas de defensa, recibirás una sólida dosis de ejercicio físico y trabajarás para fortalecer los músculos. Todos los ejercicios se realizan bajo la supervisión de Sensei, o Maestro.

Gracias al entrenamiento de aikidō puedes corregir defectos de la postura, mejorar la flexibilidad y los reflejos. También conocerás los secretos de ejercicios de relajación.

Actividad que gusta especialmente a los niños, pero también a los adultos, son clases en forma de juegos, donde pasamos el tiempo en una competición sana, para relajarse después del trabajo, universidad o colegio. Y a la vez, vivimos plenamente la tan misteriosa cultura oriental japonesa.

Aikidō como defensa personal

lucha con armas en aikidoA aikidō se le llama arte de 10.000 técnicas de defensa personal.

No es su objetivo principal destruir el oponente, sólo neutralizarlo  y parar la lucha.

No busca humillación ni victoria, busca la paz y armonía.

Aikidō  evita el conflicto, no ataca, pero si se encuentra con un ataque, sabe defenderse contra él de manera muy eficaz.

La lucha se basa en el uso de la fuerza del oponente para convertirla contra él: cuanto más compleja es la técnica de defensa, menos esfuerzo tienes que poner para defenderte de manera eficaz.

El principio del aikidō es: cuántos tipos de ataques, tantas defensas.

El Aikidō también es un código moral que requiere responsabilizarse por la salud y el bienestar de las personas que entrenan y luchan juntas.

Qué significa aikidō

¿Qué quiere decir «aikidō»? El nombre japonés de este arte marcial  se compone de tres elementos que definen su filosofía:

ai – armonía, dulzura, amor
ki – energía vital
da – camino

Así que aikidō significa en español “el camino de la energía y la armonía».

Si te preguntas cómo se escribe aikidō en japonés, aquí la respuesta: 合気道 en la grafía moderna, y 合氣道 en la escritura antigua.

Su significado se complementa con otro concepto, que ocupa un lugar muy importante en la filosofía del aikidō ocupa la teoría de la «esfera que gira».

Según ella, el mundo está lleno de  energía ki que fluye similar a un arroyo, y no está concentrada en un solo punto donde termina el golpe.

Ropa y accesorios para practicar aikidō

En el aikidō se presta mucha atención a los rituales y tradiciones. El encanto y atractivo especial tiene también la indumentaria que usan los maestros y alumnos avanzados: el uniforme o traje, la hakama (pantalón largo, muy amplio y con pliegues).

Normalmente confeccionados de lona gruesa, blanca o negra. Aunque para tu primera clase sólo necesitas ropa cómoda y ganas de aprender.

Por qué se usa armas en aikidō

Te puedes preguntar por qué se entrena en el uso de las armas, si el aikidō es un arte marcial más bien pacífico.

La respuesta es simple: aikidō es un deporte integral, y muchas de sus técnicas se derivan precisamente de los métodos de defensa contra un asaltante armado.

  • Si practicamos con tantō, podemos aprender, por ejemplo, la defensa contra un oponente armado con una botella rota.
  • Si practicamos con bokken, podemos defendernos contra un atacante armado con un bate de béisbol.

El ejercicio con equipo enseña la postura correcta, el movimiento, la distancia y el trabajo con un compañero, aunque, obviamente, puedes aprender aikidō sin usar armas. Decides tú.

Cuándo empezar a entrenar aikidō

Puedes empezar tu aventura con aikidō a cualquier edad. Se organizan clases para todas las edades. Desde los niños hasta los ancianos, todos encontrarán algo especial para ellos en esta disciplina.

Pero ¡ojo!, no será siempre lo mismo, porque a cada edad aikidō te ofrecerá otros beneficios.

Buen maestro trata a cada alumno de manera individualizada así que si acabas de empezar tu primer entrenamiento, antes de la primera clase, habla con el entrenador y infórmale de cualquier lesión que hayas sufrido previamente, para que adecue los ejercicios para tu estado de salud y elija las actividades más recomendables y seguras para ti.

Aikidō para niños

En muchos dojos  se organiza cursos y clases regulares para niños a partir de los siete años. A veces verás incluso niños de cinco años aprendiendo las bases de aikidō.

Todo depende del nivel de desarrollo del niño y, sobre todo, de la capacidad de concentrarse, seguir las instrucciones del maestro y de enfocar la atención.

Por eso vale la pena asistir a la primera clase de prueba (que normalmente es gratuita) para ver si tu hijo o hija disfrutan haciendo ejercicio.

9 razones para apuntar a tus hijos a aikidō – beneficios para niños

Beneficios para la salud 

El Aikidō enseña y desarrolla los hábitos de vida saludable y les permite a tus hijos cuidar su condición física desde una edad muy temprana, el hábito que les durará hasta toda la vida.

Aprender a cuidar su propio desarrollo psicofísico sin darse cuenta muestra resultados ya a de pocas semanas de empezar el entrenamiento. Los niños se mueven de manera más ágil, mejora su postura y la coordinación.

Aikidō y la mente

Los movimientos relajantes del aikidō desde el principio nos hacen sentirnos satisfechos y calmados.

Esto afecta positivamente a nuestra mente y proporciona un tipo de válvula de escape en situaciones estresantes. A la vez  aumenta nuestra autoestima y confianza en uno mismo.

Lo mismo pasa con la psique de los niños que entrenan aikidō: tienen más seguridad para enfrentarse con los problemas cotidianos.

Además, después de un gran esfuerzo intelectual en la escuela, tu hijo puede calmarse,  apagar de alguna manera, reiniciar la mente y reunir fuerzas para seguir trabajando.

Descargar el estrés acumulado también significa que tu hijo no buscará otras formas fáciles de aliviar la tensión, por ejemplo, en adicciones o videojuegos desmesurados.

Desarrollo personal y aikidō

El Aikidō busca el desarrollo personal y no la insana competición a toda costa. Enseña a cooperar con los demás, y superarse a si mismo.

Otro rasgo que aprenderá tu hijo: la disciplina y la perseverancia, la constancia en busca del objetivo.  Le guiará para obtener estos rasgos tan indispensables para el éxito en la vida y para la vida feliz.

Fortalecer el «yo» de los niños

Tus hijos en muchas situaciones deben adaptarse al grupo y situaciones diversas, que no siempre ayudan a fortalecer la personalidad de cada uno.

Las clases de aikidō ayudan a cuidar este aspecto de la personalidad de cada uno. Aquí todos pueden practicar de la forma que más les convenga, que mejor se adapta a ellos.

El ritmo de los ejercicios depende del nivel del niño, no de los requisitos del entrenador ni de los resultados a hay que conseguir en  un tiempo dado.

Aikidō y el rendimiento escolar

Como demuestran numerosas investigaciones científicas, los ejercicios físicos ayudan a lograr mejores resultados en el aprendizaje.

La actividad física afecta positivamente la velocidad de adquisición de información.

Además, el propio deporte de aikidō le proporciona al niño conocimientos sobre sus capacidades y las nuevas formas y técnicas de ejercicio y aprendizaje, también mental.

Aikidō y la armonía vital

La referencia a la armonía ya está en el nombre propio de aikidō: las letras ai significan amor y armonía.

Este mensaje tiene su aplicación en la práctica  durante el ejercicio. Los alumnos prestan especial atención a cómo reacciona el compañero, cómo colaborar en grupo.

Tu hijo aprenderá cómo trabajar con otras personas y desarrollará empatía hacia los demás.

Los niños y la autodefensa

El aikidō se basa en los valores y las tradiciones de los samurái. Ya sólo la palabra suena atractiva para los niños, pero lo que van a aprender no tiene mucho que ver con la violencia ni la lucha.

En el antiguo Japón, el mundo de los samurái representaban altos valores morales y estos valores siguen vigentes en el aikidō.

Las clases son 100% seguras para niños y adolescentes, no enseñan ni promulgan violencia y sólo se centran en técnicas de defensa.

Pero ya ser conscientes y tener medios de salir de situaciones difíciles dará a tus hijos la autoconfianza necesaria para saber evitar conflictos y proporcionará herramientas para una eficaz defensa en caso de necesidad.

Aikidō y relaciones entre grupo de amigos

Las clases de Aikidō para niños no sólo enseñan un estilo de vida saludable, sino que también establecen y construyen relaciones de compañerismo en el grupo de amigos.

Cómo el aikidō ayuda a formar el carácter de tus hijos

La disciplina, la perseverancia y el respeto por los demás son valores naturales que se enfatizan en las artes marciales tradicionales. No es tan importante ser más fuerte que los demás, sino también saber y querer ayudarles.

Técnicas básicas de aikidō

Aikidō usa hasta 10.000 variantes de diferentes técnicas de defensa contra el atacante.

Pero no te preocupes, no tienes que memorizarlas todos. Según Ō-sensei Ueshiba, la persona que lleva a cabo el ataque está turbada y agitada, pero eso no significa que la persona que se defiende deba actuar de la misma manera.

El objetivo principal es la defensa personal, incluso contra un oponente más fuerte o varios oponentes a la vez.

Dominar el arte marcial de «luchar sin luchar» requiere muchos ejercicios. Los entrenamientos de aikidō te enseñan a salir de la línea de ataque y usar lanzamientos, barridos y palancas en partes específicas del cuerpo.

Durante los ejercicios también aprendes a usar un cuchillo, un palo y una espada bokken.

Las técnicas básicas utilizadas en aikidō son:

Nikyo

Técnica de inmovilización, que consiste en doblar la muñeca e inclinarla hacia la cabeza del atacante en un ángulo cercano al ángulo recto entre el antebrazo y el brazo.

Ikkyo

Técnica de palanca que se basa en presionar el brazo del atacante hacia atrás, justo por encima del codo, en un punto blando (que puedes reconocer primero en casa, para en el momento de ataque saber exactamente dónde presionar).

La presión se ejerce con el peso de todo el cuerpo.

Gokyo

Se usa para defenderse de los ataques con un cuchillo o palo. Se parece a la técnica de ikkyo, pero se agarra la muñeca del oponente de diferente manera, para controlar su arma.

Sankyo

Una serie de giros y palancas que termina en lanzamiento del atacante al suelo.

Hiji kime

La técnica de doblar la articulación del codo en dirección opuesta a la natural para esta articulación.

Yonkyo

Una técnica considerada de las más dolorosas. Una persona atacada presiona fuertemente los centros nerviosos en el antebrazo del atacante usando principalmente el dedo meñique y el dedo índice.

Irimi nage

Consiste, en primer lugar, en hacer un movimiento que te permita evitar la colisión con el oponente, y luego dirigirle alrededor de su propio cuerpo y presionar su cabeza contra su brazo.

Grados y cinturones de aikidō

Cinturones y títulos (grados) en Aikidō varían según la escuela en particular.

Tradicionalmente, no se marca con diferentes colores el nivel de los alumnos, más allá de la diferencia alumno (color blanco) – maestro (negro).

En principio existe una división en grados kyu (estudiantes) y dan (maestros).

La Federación Internacional de Aikidō reconoce  6 grados kyu (desde el 8º al 1º kyu), y cada uno de ellos suele asociarse con el color blanco del cinturón. Luego de obtener el primer grado dan, se obtiene un cinturón negro.

Los dan se numeran a la inversa, desde el 1º hasta el 9 º dan.

Cómo hemos dicho, tradicionalmente sólo se usa dos colores de cinturones, blanco para estudiantes y negro para maestros, aunque muchas escuelas han adaptado las escalas conocidas de judo.

Y así distinguimos: cinturón blanco, blanco-amarillo, amarillo, amarillo-naranja, naranja, naranja-verde, verde, verde-azul azul, azul-marron, marron, negro-rojo, negro 1º dan, negro-rojo 2º pum, negros desde 3º dan hasta el 9º dan.

Con el tiempo se han introducido cinturones especiales de diferentes colores para niños, y según que escuela puedes encontrarte con  más de diez  niveles infantiles, diferenciados por colores.

Al igual que en otras artes marciales, para obtener siguiente nivel debe aprobarse un examen.

 

Uno de los más famosos promotores  del aikidō es el  actor Steven Seagal, que llego al grado de 7º dan.

Dónde aprender aikidō en España

Busca en la lista tu ciudad, haz clic en la imagen con su nombre y te contaremos cuales son las mejores escuelas y gimnasios donde aprender aikidō en tu zona.

Ō-sensei Morihei Ueshiba y el origen del aikidō

Aikidō no es un arte milenario, de hecho, no tiene más de unas decenas de años. Ō-sensei Morihei Ueshiba, o “Gran Maestro”, que fue el fundador del arte marcial de Aikidō nació en 1883.

Durante más de 40 primeros años de su vida el futuro Ō-sensei llevaba una existencia típica del hombre de su clase.

Era funcionario de impuestos, se casó, tenía hijos, luego también una pequeña tienda, participó en las guerras en las que le requería su país.

A la vez yy durante años aprendía y entrenaba artes marciales típicos de Japón: judo, jūjutsu, aiki-jutsu.

En los años 1920, después de la muerte de su padre y de sus dos hijos (que murieron a causa de una enfermedad contagiosa) se mudó a Hokkaido y abrió su primer dojo (escuela de artes marciales) donde enseñaba daitō-ryū aiki-jutsu.

Así nació aikidō, el arte de luchar de manera pacífica.

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